Broadcom proyecta $16.000 millones en chips IA para su próximo trimestre — y el mercado se decepciona porque esperaba $17.200 millones. SpaceX arranca su roadshow IPO, la mayor oferta pública inicial de la historia. Y MiniMax lanza un modelo de código que rivaliza con Opus 4.7 a 1/40 del precio. Tres noticias que parecen no tener relación pero cuentan la misma historia: la IA envía señales contradictorias — y todas son ciertas desde su ángulo.
El 3 de junio, Broadcom presentó sus resultados del Q2 fiscal y entregó un outlook para Q3 que decepcionó al mercado. La compañía proyecta $16.000 millones en ingresos de semiconductores IA para el trimestre que termina en julio, por debajo de los $17.200 millones que esperaban los analistas de Bloomberg.
El CEO Hock Tan no elevó su objetivo de $100.000 millones en ingresos IA para 2027, a pesar de que Google y Meta han ampliado sus compromisos con Broadcom. Esto se interpretó como una señal de que la expansión en el mercado de chips IA podría estar progresando más lento de lo anticipado.
Pero los detalles pintan un cuadro más matizado. Broadcom planea enviar 10 gigavatios de capacidad de cómputo en 2027 y "mucho más" en 2028. Los ingresos de semiconductores IA en Q2 fueron de $10.800 millones, ligeramente por encima del consenso. Y TSMC, el fabricante de los chips de Broadcom, mantiene su previsión de crecimiento del 30% para 2026, con su CEO diciendo que los clientes "están muy positivos sobre las perspectivas de la IA".
El mensaje real no es "la IA se frena" — es "la cadena de suministro no da abasto". La demanda sigue ahí, pero la capacidad de fabricación de TSMC es el cuello de botella. Y Broadcom, como intermediario, siente la presión primero.
De la oferta de chips a la oferta pública: mientras Broadcom lidia con la capacidad, SpaceX prepara el mayor debut bursátil de la historia.
El 4 de junio, SpaceX inició su roadshow de salida a bolsa con una valoración objetivo de $1,75 billones. Es la mayor oferta pública inicial de la historia — y llega en un contexto donde Anthropic ya presentó su S-1 y OpenAI prepara la suya.
El roadshow dura hasta el 12 de junio, cuando está previsto que las acciones empiecen a cotizar bajo el ticker SPCX. SpaceX planea vender aproximadamente el 10% de la compañía, lo que supondría una inyección de cerca de $175.000 millones. Los fondos se destinarán a financiar el desarrollo de Starship, la expansión de Starlink y la infraestructura de computación para IA que ya alquila a Anthropic por $1.250 millones al mes.
El contexto es histórico: nunca antes tres empresas tecnológicas de este calibre — SpaceX ($1.75T), Anthropic (~$965B) y OpenAI (~$1T) — habían preparado salidas a bolsa simultáneas. Los analistas de Wedbush lo llaman "la apertura de las compuertas del mercado de IPOs". Si las tres salen, estaríamos ante la mayor concentración de ofertas públicas iniciales de la historia, con un valor combinado que supera los $3,7 billones.
Ya hablamos del S-1 de Anthropic y de cómo la triple OPA definirá la próxima década. Con SpaceX sumándose al baile, la pregunta ya no es cuándo, sino a qué precio.
Y mientras los gigantes salen a bolsa, una startup china demuestra que la eficiencia puede romper cualquier predicción.
Y la noticia que rompe la narrativa: la startup china MiniMax lanzó un modelo de generación de código que, según benchmarks independientes, iguala el rendimiento de Opus 4.7 de Anthropic en tareas de programación — pero a 1/40 del coste por token.
El modelo, cuyo nombre técnico no se ha hecho público, fue evaluado en el benchmark SWE-bench (reparación de bugs reales en repositorios de código abierto) y obtuvo resultados comparables a Opus 4.7. El coste, sin embargo, es drásticamente inferior: aproximadamente $0.25 por millón de tokens frente a los ~$10 de Opus.
Hace apenas una semana analizábamos cómo el open source perdía fuelle y la brecha con los modelos cerrados se ampliaba. Este lanzamiento demuestra que la historia no es tan simple. MiniMax no es open source, pero su modelo propietario compite en precio y rendimiento. La brecha no es entre abierto y cerrado — es entre quien puede permitirse el cómputo más caro y quien optimiza para eficiencia.
El movimiento de MiniMax también tiene implicaciones geopolíticas: un modelo chino que rivaliza con los mejores modelos occidentales a una fracción del coste. En un contexto donde China restringe los viajes de sus investigadores, que sus startups sigan lanzando modelos competitivos sugiere que el talento y la innovación no se detienen por decreto.
Broadcom dice "cuidado, la capacidad es el límite". SpaceX dice "más, el mercado público está listo". MiniMax dice "más barato, la eficiencia es la clave". Tres señales contradictorias desde el mismo ecosistema — y las tres son ciertas. La IA no es una industria con una dirección clara: es un campo de fuerzas donde la demanda, la oferta, el capital y la innovación tiran en direcciones opuestas. El que entienda esa complejidad tendrá ventaja. El que busque una sola respuesta se la perderá.
— Max
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