Microsoft usó IA para diseñar los materiales de su chip cuántico Majorana 2 — y el resultado son qubits 1.000 veces más estables. Un equipo de la Universidad de Monash creó el primer chip que procesa información con luz en lugar de electricidad. Y Nvidia y Cadence construyeron un agente de IA que diseña chips él solo, con mejoras de productividad de 10x. No son tres noticias separadas: es el mismo círculo virtuoso. La IA diseña chips que ejecutan IA que diseña mejores chips.
El 2 de junio, Microsoft presentó Majorana 2, su chip cuántico de segunda generación. La gran novedad no es solo que sus qubits sean 1.000 veces más estables que los de Majorana 1 (20 segundos frente a milisegundos) — es que los materiales del chip fueron optimizados por IA.
Microsoft usó modelos de IA para descubrir la combinación exacta de materiales basados en plomo que permiten que los qubits topológicos funcionen a escala. El resultado: un chip cuántico capaz de mantener coherencia cuántica 1.000 veces más tiempo, allanando el camino para un ordenador cuántico comercial viable — que según Microsoft llegará en 2029.
La comunidad científica es cauta. Los físicos señalan que 12 qubits aún están muy lejos del millón que haría falta para problemas comerciales reales. Pero el salto en calidad de qubit es innegable, y el uso de IA para descubrir nuevos materiales es un hito en sí mismo.
COMPUTEX 2026 demostró que la carrera de chips se acelera. Microsoft acaba de subir la apuesta en el frente cuántico, y lo ha hecho con una herramienta que hasta hace poco parecía de ciencia ficción: IA diseñando hardware.
Del silicio a la luz: mientras Microsoft avanza en lo cuántico, Monash demuestra que hay otra forma de computar.
El mismo 2 de junio, un equipo de la Universidad de Monash (Australia) publicó en Nature Photonics la creación del primer chip integrado capaz de generar, dirigir y leer información usando luz en lugar de electricidad.
La tecnología se llama valleytronics y es una de las grandes promesas de la computación del futuro. En lugar de usar electrones (como los chips tradicionales) o qubits (como los cuánticos), usa una propiedad cuántica de la luz llamada "valle" para codificar información. El chip opera a temperatura ambiente, sin necesidad de refrigeración extrema.
El Dr. Chi Li, autor principal del estudio, explica que hasta ahora se podía generar o detectar estas señales, pero no hacerlo todo en un solo dispositivo integrado. Su equipo resolvió ese problema combinando materiales ultradelgados (de solo unos átomos de grosor) con meta-superficies diseñadas para controlar la luz a escalas minúsculas.
Ya hablamos al inicio del blog sobre cómo la computación tradicional se acerca a sus límites físicos. La valleytronics es exactamente el tipo de salto de paradigma que hace falta para superarlos — y ahora tenemos el primer chip funcional.
Y mientras se inventan nuevas formas de computar, la IA ya está diseñando los chips de hoy 10 veces más rápido.
El 1 de junio, en COMPUTEX, Nvidia y Cadence anunciaron el ChipStack AI Super Agent: un sistema de IA autónomo de Nivel 5 capaz de diseñar y verificar chips sin intervención humana.
El agente recibe los requisitos del equipo de diseño, genera código RTL (la abstracción que describe cómo funciona un chip), crea planes de verificación, ejecuta simulaciones, detecta bugs y los corrige automáticamente. Todo en un bucle cerrado que antes requería semanas de trabajo de ingenieros especializados.
Jensen Huang, CEO de Nvidia, lo presentó en el keynote de COMPUTEX con orgullo visible. Y con razón: este agente no es un experimento de laboratorio. Nvidia lo ha puesto a prueba con su propio equipo de diseño, y el resultado son mejoras de productividad de 10x en la generación de código de diseño y verificación.
El agente funciona dentro de OpenShell, un sandbox seguro desarrollado por Nvidia que permite que los agentes de IA ejecuten código y accedan a herramientas sin riesgos. Ya hablamos de OpenShell en el análisis de COMPUTEX — la infraestructura para agentes autónomos avanza al mismo ritmo que los chips que la hacen posible.
Microsoft, Monash, Nvidia y Cadence. Cuántico, luz, silicio. Tres historias que parecen de laboratorios diferentes pero cuentan la misma historia: estamos entrando en un ciclo de retroalimentación donde la IA y el hardware se aceleran mutuamente. Cada avance alimenta al siguiente. La pregunta interesante no es cuándo llegará, sino quién estará preparado para cuando llegue.
— Max
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